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Paseando por Shibuya – Tokyo

Paseando por Shibuya – Tokyo

 

 

Esta tarde nos vamos de paseo a Shibuya. Shibuya es uno de los distritos más importantes de Tokyo y tiene junto con Shinjuku una de las estaciones más transitadas del mundo, por donde pasan casi 3 millones de personas diarias.

Es un distrito, este de Shibuya, con muchos atractivos, desde los impresionantes centros comerciales dedicados principalmente a la moda, hasta la famosa estatua de Hachiko o  su famoso cruce conocido como Scramble Kousaten donde es impresionante ver pasar a gente.

Llegamos a Shibuya andando desde el cercano distrito de Harajuku donde hemos pasado la mañana y si por mi fuera me hubiera quedado para siempre. En el paseo que hemos tomado entre un distrito y otro hemos de mencionar que hemos visto la Universidad de Naciones Unidas algo que hasta hoy no sabíamos ni que existiera. Nos ha parecido curioso y por eso lo incluimos.

Shibuya

Lo primero que vemos es la estación de Shibuya, todavía no es hora punta pero ya se adivina la gran cantidad de gente que ha de pasar por aquí.

Primer paso por el cruce de Shibuya, estamos en la puerta de la estación, pero nuestro destino es otro, vamos a ver la estatua a Hachiko, hemos de reconocer que no conocíamos de la existencia de tal hasta que no vimos la maravillosa película de Richard Gere, pero tras verla investigamos el caso real en el que se basa y nos maravilló tanto que esta estatua es una de las cosas que no nos podíamos perder en nuestro viaje a Japón.

Conociendo bien la historia de Hachiko no cabe duda que se te ponen los pelos de punta cuando llegas a ver la estatua dedicada a tan noble animal.

Shibuya
Tras observarla detenidamente y hacer las pertinentes fotos, toca la visita a los impresionantes Department Stores de la zona y no podemos dejar de visitar el archifamoso Shibuya 109 que dicen es donde nació la cultura Kogal.

Tras este hay otros muchos y muchas calles comerciales con tiendas de ropa y más ropa, el paraíso vamos… Además observamos la gran implantación de marcas españolas por la zona como Zara, Bershka o Mango con importantes edificios y varias tiendas en pocas calles alrededor.

Nuestra acompañante local Sumiko nos indica que son marcas muy apreciadas entre las mujeres japonesas y que son indicativo de ir a la moda. Nosotros hemos descubierto la marca Uniqlo que viene a ser el Zara Japonés y que nos ha encantado por calidad y precio.

Mi marido ha cargado con ropa deportiva wet dry para todo el año y yo he encontrado unas cuantas cosas monísimas a unos precios de locura incluso con este cambio del Yen tan malo. Para que os hagáis una idea las camisetas de deporte wet dry están a aproximadamente 4 € y los pantalones a unos 7€.

Continuamos paseando por la zona, viendo tiendas y locales de moda y de comida. Y algunos restaurantes españoles con las típicas especialidades a unos precios razonables, la verdad. La noche va llegando, las luces encendiendo y un día más observamos lo bonito que es Tokyo por la noche cuando todas las luces se encienden.

Regresamos al cruce de Shibuya donde aprovechamos para subir a la primera planta del Starbucks para tomar un Frapuccino y retomar fuerzas. Aprovechamos para observar desde aquí arriba el cruce con una perspectiva diferente. Aunque está prohibido hacer Fotos desde aquí, no fuimos capaces de entender el motivo, alguna hicimos :)

Shibuya

Terminado el descanso, volvimos a cruzar el famoso cruce y nos dirigimos hacia la estación a tomar la Yamanote Line que esta incluida en el JR Pass para regresar a Shinjuku donde nos espera el hotel, hoy nos hemos merecido un buen descanso, aunque no sin antes pasar por Akihabara, el distrito electrónico!!!!

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Que hacer en Copenhague. Dia 2

Copenhague Día 2 – Carlsberg – La Sirenita – Kastellet – Amalienborg – Torre Rundetarn – Gammel Strand – Christiansborg – Tour con Canal Tours

Nos levantamos temprano y a las 7 de la mañana ya estamos desayunando en el restaurante del hotel, que tenemos incluido en el precio y que nos ha sorprendido bastante, si la calidad de la habitación es solo aceptable, el desayuno está a la altura de hoteles de mucha mejor categoría.

Así que tomamos un desayuno digno de unos campeones y tomamos fuerza para un día que promete ser largo, pero muy entretenido. El planing del día incluye el museo Carlsberg, la Sirenita, el Kastellet, Amalienborg, Gammer Stand, Christiansborg y un paseo en barco por los canales de Copenhague. Buen día de caminata sin duda alguna.

Copenhague

Comenzamos el día, nada más salir del hotel cruzamos el semáforo y entramos en la estación de Vesterport, donde tomaremos un tren hasta Enghave para visitar el museo de Carlsberg.

Queremos llegar pronto pues hemos leído que la zona merece la pena ser vista, así que llegamos antes que abra el museo y así poder disfrutar de todo este interesante barrio, donde se mezclan zonas residenciales e industriales y donde no puedes dejar de visitar la puerta de los elefantes, un elemento muy interesante y precioso que a nosotros nos encantó.

Tras la visita de la zona, los parques y de ver como los daneses salen a correr en domingo haga frío o no… dirigimos nuestros pasos hacia el museo de Carlsberg

Copenhague

donde todavía no han abierto, pero llegamos justo a tiempo. Entramos, compramos nuestras entradas y hacemos nuestra visita guiada, los establos, los edificios de la fábrica, realmente bonito e interesante.

Con la entrada al museo te incluyen dos cervezas o refrescos en el local que hay en la primera planta del edificio principal, aunque no es hora de tomar mucha cerveza, vamos al menos a probar una.

Como Carlsberg hemos bebido muchas, optamos por probar la especialidad de navidad y una light para ver que tal, la light no está mal y la de navidad sin duda es muy fuerte para nuestro gusto, pero bueno. Aprovechamos para jugar un futbolín en el bar ante la atenta mirada de los turistas japoneses que andaban por allí.

Una vez finalizada la visita al museo tomamos de nuevo un tren que nos lleva hasta los alrededores de la Sirenita desde donde continuaremos el día a pie visitando cosas hasta llegar al hotel.

Copenhague
De nuevo al salir de la estación de tren tomamos conciencia de lo verde que es esta ciudad y la cantidad de parques que tiene, estamos en el Kastellet, un parque artificial en forma de estrella que rodea el susodicho Kastellet que pasa por ser una de las fortificaciones mejor conservada de Europa. Todavía se nota su pasado, y presente, militar, pues los edificios todavía son propiedad del ministerio de defensa y se utilizan para temas oficiales.

Día 2
Desde aquí encaminamos nuestros pasos a uno de los grandes atractivos de la ciudad, la Sirenita, que aunque ya la vimos en Shanghai durante la Expo de 2010 no podíamos dejar de venir a verla a su lugar original y poderla ver más de cerca, pues allí estaba rodeada de metacrilato lleno de dedos que no dejaba verla del todo bien

Copenhague

Paseando por el parque adyacente al Kastellet llegamos a la Sirenita, lugar fácilmente reconocible por ser donde se acumula más gente de la zona… Tras las Fotos de rigor, encaminamos nuestros pasos a la siguiente visita del día Amalienborg.

Copenhague
No está muy lejos, por lo que hay que caminar, Amalienborg es el palacio donde la familia real danesa tiene su residencia de invierno. Es una plaza octogonal formada por 4 edificios diferentes construidos en estilo barroco.

Los edificios tienen un interés arquitectónico elevado y además puedes ver a la guardia real en sus puertas. Desde la plaza también puedes tener una visión interesante la Iglesia de Federico, conocida por su impresionante cúpula de Mármol. Bajo nuestro punto de vista este es uno de los mejores lugares para contemplarla.

Copenhague

Desde la Iglesia de Federico tomamos la calle Bredgade que en poco tiempo nos deja en la cabecera de la calle Nyhav donde tomaremos el barco para dar el paseo por los canales en breve.

La empresa Canaltours ofrece varias opciones para disfrutar de los canales de Copenhague. Nosotros escogimos el Tour que sale de Nihav y que os dejamos aquí.

El circuito dura aproximadamente una hora y te enseña desde el agua las principales atracciones de Copenhague. Es interesante todo lo que te van contando y te ayuda a hacerte una idea general de la ciudad, además en un día de tanto andar como está siendo hoy no viene nada mal el estar una hora sentados jejeje.

Copenhague
Tras terminar el circuito en barco, aprovechamos para contemplar Nyhavn de día, con sus coloridos edificios y su bulliciosa vida diurna, sin duda un lugar que no te puedes perder en tu visita a Copenhague.

Nyhav
Continuamos paseando por la ciudad hasta llegar a Gammel Stand o playa vieja de Copenhague, otro maravilloso paseo que dar en esta ciudad preciosa, tranquila y relajante que incita a pasear. Tras pasear por la playa vieja cruzamos el puente hacia Christiansborg sede del parlamento danés que merece la pena una visita, aunque sea rápida.

Copenhague
La verdad que el día está siendo largo, así que nos hemos merecido un descanso, pero para ser más originales o al menos tratar de serlo, y como no hace suficiente frío todavía, vamos a ir al Absolut Ice Bar de Copenhague para tomar una copa y reponer algunas fuerzas… como es temprano, la verdad que el ambiente en el bar es inexistente, pero bueno, nos gusta ver estos bares allá donde vamos y aquí no iba a ser menos.

Copenhague

Copenhague
Tras el descanso continuamos paseando por esta ciudad, que parece no cansarnos nunca y nos dirigimos ya hacia las cercanías de hotel donde buscar un restaurante para cenar y reponer energías.

Para cenar elegimos uno de los múltiples locales que tiene repartidos por la ciudad la cadena Jensen´s Bofhus que hay en las cercanías del hotel, donde disfrutamos de unos buenos platos de carne a la brasa a unos precios contenidos, teniendo en cuenta lo que hay en la ciudad :)

A descansar y mañana será otro día.

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Viaje a Laponia – A la caza de la Aurora Boreal

Viaje a Laponia – A la caza de la Aurora Boreal

Hoy era el día elegido para ir a la caza de la Aurora Boreal, todo el mundo nos había recomendado no hacerlo pues estábamos demasiado cerca del círculo polar para contar con muchas posibilidades de verla, pero como en el fondo somos cabezotas y pensamos que vamos a tener suerte, nos embarcamos en esta aventura.

En estas fechas oscurece pronto por estas latitudes, así que no hace falta que sea muy tarde para poder ver una aurora boreal. Como en otras ocasiones en este viaje hemos decidido realizar esta excursión con la agencia Lapland Safaris que se han portado de forma maravillosa con nosotros y a la que estamos muy agradecidos.

A la hora indicada, las 18.00h, nos presentamos en sus oficinas y ya equipados con la ropa que te prestan, puesto que hacía mucho frío, nos subimos a un autobús que nos llevará a las afueras a un bosque donde la oscuridad nos permita poder ver una aurora boreal. Hemos decidido hacer el paseo en raquetas de nieve, porque la moto ya la hemos cogido varias veces y sin embargo nunca habíamos andado con raquetas, una experiencia nueva.

Al llegar al oscuro bosque no demasiado lejos de la ciudad, nos bajamos y nos dan las raquetas no sin antes explicarnos como se ponen. La verdad que la primera vez no es tarea fácil, sobre todo si tenemos en cuenta que las manos están a punto de congelarse. Ya en este momento empezamos a vislumbrar en el cielo lo que parece una inminente y majestuosa aurora boreal.

Cuando todo el grupo termina de ponerse las raquetas empezamos nuestro paseo en fila de a uno por el bosque. Cuanto más nos adentramos en el bosque y más oscuro se va poniendo todo, más claramente se ve la aurora boreal.

A la caza de la Aurora Boreal

Sin duda alguna es un espectáculo magnífico, me quedo sin palabras a la hora de describir su belleza y lo que se siente en ese momento. Estás en medio de un oscuro bosque y el cielo brilla y baila para ti con colores amarillo verdosos en nuestro caso.

Sientes que el cielo te está haciendo el mejor regalo de navidad de la historia, algo que nunca olvidarás y que seguramente sea una experiencia única en tu vida. Seguramente los habitantes de esta zona lo vean muy a menudo, pero nosotros desde luego no creo que volvamos a verlo jamás.

El paseo por el bosque continúa mientras vas maravillándote con la vista de la aurora boreal y mientras algunas personas se caen claro, incluída yo, jajajaja. Es muy difícil andar con raquetas de nieve por primera vez por un bosque lleno de nieve y además mirar hacia arriba para ver la aurora boreal.

Casi al final del paseo, te llevan a una cabaña donde preparan un fuego y hacen unas salchichas en el fuego mientras tomas jugo de bayas caliente para tratar de entonar el cuerpo. Cosa que creedme es bastante difícil aún con toda la ropa térmica de buena calidad que llevamos puesta.

El principal problema lo encontramos en las manos, el resto del cuerpo más o menos se lleva, pero las manos se ve que los guantes no eran tan buenos como pensábamos.

A la caza de la Aurora Boreal

Tras esta merienda, termina el paseo con la vuelta andando hasta el punto de partida donde te recoge el autobús y te lleva de nuevo a Rovaniemi. La excursión viene a durar aproximadamente tres horas donde sin duda alguna, si tienes la suerte de disfrutar del espectáculo de una aurora boreal disfrutarás como nunca en tu vida.

A la caza de la Aurora Boreal

Una vez el autobús nos deja en Rovaniemi y como ya es tarde para buscar restaurante compramos una pizza en el Koti Pizza, justo enfrente del Hotel Sokos Vaakuna donde nos estamos alojando.

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Viaje a Laponia – Visitando la Aldea de Santa Claus

Hoy se levanta un día interesante, es una de las dos actividades más interesantes que teníamos programadas en este viaje. Hoy visitamos la aldea de Santa Claus (aquí lo llaman Santa Claus Village o Joulupukin Pajakylän osuuskunta) junto con una granja de renos donde conoceremos a Papa Noel en persona.

Visitando la Aldea de Santa Claus

Esta excursión ocupa el día entero, o lo que ocupa un día Lapón claro . Salimos temprano del hotel para dirigirnos a las oficinas de Lapland Safaris donde cogeremos un autobús que nos llevará hasta la aldea de Santa Claus.

Llegamos en seguida pues se encuentra a sólo 8 km al norte de Rovaniemi. La visita en la aldea es libre y simplemente nos comentan donde tenemos incluida la comida y el horario de comedor así como la hora a la que el autobús saldrá de vuelta para Rovaniemi donde cogeremos las motos de nieve para ir a la granja de renos.

Visitando la Aldea de Santa Claus

La aldea de Santa Claus se compone de unos cuantos edificios donde hay mayoritariamente tiendas donde comprar recuerdos y mucha artesanía sami. Este es un buen lugar para comprar los recuerdos y la artesanía, pues en las tiendas de Rovaniemi tienen precios más altos.

También aquí se encuentra la oficina principal de Santa Claus que se puede visitar y donde puedes conocer a Santa, pero como nosotros teníamos concertado un encuentro privado con él para la tarde, sólo hicimos una visita breve.

Lo más interesante aquí es que puedes encontrar también la Oficina de Correos oficial de Santa Claus, donde llegan millones de cartas que le escriben desde todo el mundo y desde donde tú puedes enviar felicitaciones de Navidad que tienen la particularidad de ir estampadas con el sello oficial de la Oficina de Correos de Santa Claus. Otra de las curiosidades de esta oficina de correos es que puedes escoger si enviar tu felicitación para estas navidades o para las siguientes, algo curioso, sin duda.

En la aldea también hay varios lugares donde se puede montar en trineo de reno, así que si vas por tu cuenta puede ser un buen lugar para hacerlo y no perder mucho tiempo si el viaje va ajustado.

Visitando la Aldea de Santa Claus

La aldea es muy bonita, y cuenta con otras peculiaridades como tener un marcador que indica la distancia a algunas capitales mundiales.

Otra de las cosas más interesantes es que justo en este punto es donde se encuentra la línea del Círculo Polar Ártico, por tanto si vienes de Rovaniemi, es la primera vez que realmente estás en el Círculo Polar. Hay marcadores que indican donde está y nos prometen que hay una línea pintada en el suelo por donde discurre, pero en nuestro caso hay tanta nieve que no se ve.

La comida en este safari, como gusta llamarlo a la agencia, se realiza en el principal restaurante que hay en la aldea. Tras la comida nos recoge el autobús para ir de vuelta a Rovaniemi donde cogeremos las motos de nieve para ir hasta la granja de renos.

El día está especialmente frío por lo que recomiendan que los niños vayan hasta la granja en autobús. Nos comentan que se prevé que la sensación térmica en la moto supere los 60 grados bajo cero, por lo que no garantizan que sólo con los monos sea suficiente y recomiendan a quien pueda vaya al hotel o al vestuario y se ponga toda la ropa de abrigo que pueda. Mucha gente adulta decide que también ellos irán hasta la granja en autobús.

Nosotros vamos bien preparados para el frío, además de su mono térmico llevamos ropa interior X-Bionic que es una autentica maravilla, como recomendación para el que esté pensando en ir a tierras frías.

Nos preparamos para la travesía en moto que en esta ocasión es más larga que la anterior. Nuevamente nos parece una pasada lo de la moto de nieve, si no hubiera sido porque en el resto del viaje hemos hecho otras cosas maravillosas seguramente hubiera sido la mejor experiencia del viaje.

El grupo de hoy estaba más espabilado que el del otro día y además nosotros nos hemos escapado un poco, hemos superado los 110 km por hora, lo que es una sensación increíble a más de 30 grados bajo cero de temperatura ambiente y con una sensación térmica por encima de los 60 grados bajo cero.

Lo peor nuevamente la congelación de las pestañas, que hoy ha sido más severa y en algún momento ha impedido una visión 100% clara y el dedo pulgar derecho del acelerador. Cuánto hemos echado de menos unos guantes con más protección térmica… aviso a navegantes 😉

Ya llegamos a la granja de renos. Está a la orilla del río, donde “aparcamos” nuestras moto de nieve en perfecta hilera. Nos acercamos, vemos los renos, nos dan un paseo en trineo tirado por renos en un circuito.

El reno va rápido, pero nada en comparación con los huskies, sin duda son los reyes de la velocidad en la nieve, pero la experiencia también está bien y además aquí puedes tocar tranquilamente a los renos a tu antojo, es una maravilla para aquellos de vosotros a los que os gusten los animales.

Visitando la Aldea de Santa Claus

Tras el paseo pasamos a un edificio de la granja donde nos tienen preparada la merienda, chocolate caliente y algunos bollos. El chocolate se agradece sobremanera, así como el amoroso fuego que tienen preparado. En este lugar es donde nos hacen entrega del carnet de conducir renos, que a nosotros nos ha hecho mucha ilusión

Ahora nos avisan de donde se encuentra Santa Claus sentado esperando nuestra visita. Vamos hacia allá y conocemos a Santa, hablamos con él y nos pregunta si hemos sido buenos 😉 . Mal no nos hemos tenido que portar si este maravilloso viaje ha sido su regalo. Nos hacemos alguna Foto con el y pasamos de nuevo al salón donde sigue habiendo chocolate y bollos.

Visitando la Aldea de Santa Claus
Tras un rato y cuando todo el mundo hubo visitado a Santa Claus llega la hora de irse, nosotros hemos aprovechado para salir y dar una vuelta por la granja, viendo los renos y haciendo alguna Foto de la maravillosa iluminación. La hora de irse ya es completamente de noche y nos espera una travesía fría y oscura con la moto de nieve de vuelta a Rovaniemi. Pero como hemos dicho, es una experiencia estupenda, así que allá vamos.

Visitando la Aldea de Santa Claus

Termina la excursión con la llegada a Rovaniemi y allí en las oficinas de  Lapland Safaris nos hacen entrega de otra cosa que también nos hacía especial ilusión, un certificado de haber cruzado el círculo polar ártico. Este certificado también lo expiden en la Aldea de Santa Claus, pero hay que pagarlo a parte y en nuestro caso iba incluido en el safari.

Ha sido un día largo, intenso y emocionante, así que vamos para el hotel a comer algo y a dormir, que mañana será otro día.

Bergen, la ciudad de la lluvia

Se dice que Bergen es conocida como » ciudad de la lluvia «. Para un meteorópata como yo, las premisas no eran ciertamente las mejores. Sin embargo, estaba decidida a desafiar al destino, porque me había enamorado de esta tierra incluso antes de irme, secuestrada por las historias de otros viajeros seducida, como yo, por el encanto del norte .

Mi viaje comenzó en Oslo, una ciudad que ya había visitado y que nunca me entusiasmó. En este caso, sin embargo, era una parada obligada, porque mi objetivo era iniciar la aventura noruega en tren a lo largo de los kilómetros que separan la capital de Bergen. Desde allí, a bordo de un Micra pelirrojo alquilado, habría partido hacia el norte para llegar a las paradisíacas Lofoten.

A pesar de que el despertador está puesto casi al amanecer, una vez a bordo no puedo pegar ojo durante casi todo el viaje, por miedo a perder ni un pequeño detalle de ese maravilloso panorama. Lagos, verdes praderas, impresionantes cascadas, montañas rocosas, cascadas tranquilas, en algún momento incluso nieve. Mirar por la ventana es una sorpresa constante, imposible de apartar la mirada : las vías de este ferrocarril me hacen conocer y amar el alma de Noruega desde los primeros kilómetros.

Las 7, 5 horas de tren pasan en un abrir y cerrar de ojos y cuando llego a Bergen es el sol, no la lluvia, lo que me da la bienvenida. Después de menos de una hora ya estoy caminando por la ciudad con mi fiel cámara de reflejos alrededor de mi cuello hacia Bryggen, el pintoresco barrio con sus característicos edificios de madera . Entrar es como hacer un viaje en el tiempo… Los crujidos de la madera acompañan nuestros pasos mientras los rayos del sol iluminan las coloridas fachadas de las casas que ahora albergan tiendas de artesanía tradicional noruega, así como los inevitables recuerdos. No es de extrañar que haya sido designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

No muy lejos está el famoso mercado de pescado, el lugar perfecto para el almuerzo, la cena o incluso un simple aperitivo. Aquí puedes encontrar realmente todo lo que el mar (y no sólo) puede ofrecer y si el inglés no es tu fuerte puedes estar seguro de que encontrarás a alguien que hable italiano. ¡Pero ten cuidado de no dejarte llevar!

Noruega, ya sabes, no es ciertamente barato y los mostradores son tan tentadores que te arriesgas a salir del mercado con la barriga llena pero con la cartera mucho más ligera. Para la elección del almuerzo seguimos el consejo de un compatriota, noruego de adopción, que nos hizo probar una variedad de salmón que no se puede conseguir en España porque no está sujeta a la exportación.

Pasear por el paseo marítimo o tomar un tentenpie en el mercado no es la única forma de disfrutar de la belleza de esta ciudad. También puedes hacerlo desde la cima del monte Urliken, que ofrece una vista imperdible de la ciudad . Para llegar a ella, tome el funicular de Ulriksbanen, al que se puede llegar en autobús desde el centro de la ciudad. En unos minutos estarás en el techo de Bergen.

La montaña ofrece varias rutas de senderismo y son muchos los que deciden emprender el descenso del Urliken a pie o en bicicleta. Si eres un deportista (que no es mi caso), ¿por qué no?

Después de sólo dos días en esta ciudad, empecé a sentirme ya un poco mía, como un vestido hecho a mi medida. Una ciudad sin excesos, donde la naturaleza y el hombre se mezclan en un equilibrio perfecto. Por otro lado, creo que esa es la esencia de Noruega.

Consejos e información útil:

  • si decides llegar a Bergen en tren desde Oslo, compra tu billete en línea con las tarifas del miniprés, que te permiten ahorrar un poco (www.nsb.no);
  • si el tiempo lo permite, visita Bryggen con la luz del atardecer. La atmósfera que creas es única;
  • La Fortaleza de Bergen, una de las mejor conservadas de Noruega, está también a poca distancia de Bryggen
  • El rompevientos podría ser el mejor compañero que hayamos tenido. No te olvides de traerlo contigo.

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Que hacer en Hiroshima

Que hacer en Hiroshima

No se muy bien por qué motivo, pero una de las cosas que pensamos imprescindibles de ver en este viaje fue Hiroshima. En esta ciudad de Japón, el día 6 de Agosto de 1945, fue donde cayó la primera bomba atómica de la historia en la Segunda Guerra Mundial, tal vez fuera por eso, nos hemos pasado desde pequeños escuchando su nombre, mucho antes de que comenzáramos a conocer el resto del mundo, en el colegio en la clase de historia ya nos hablaban de guerras y por ende de este lugar. Sea como fuere teníamos ganas de visitarlo y así lo planificamos en el viaje.

Los Viajes de Abarciela

Como la ciudad no tiene demasiado que ver y además no nos sobra precisamente tiempo, lo planeamos como excursión de un día de duración desde Kyoto y lo compartimos con Miyajima.

Tomamos el primer Shinkansen que sale de Kyoto y va hasta Hiroshimaque incluye la JRPass, hay al menos dos anteriores pero son Nozomi y por tanto no están incluidos en la JRPass. En cualquier caso el tren de las 7.20 te deja en Hiroshima Station a las 9.05, una hora muy razonable.

Nos levantamos temprano, desayunamos algo de camino a la estación y a las 7.20 estamos montados en nuestro tren bala camino de Hiroshima. Es un trayecto de poco más de una hora y media que se puede aprovechar para descansar un rato.

Los Viajes de Abarciela
Ya en Hiroshima comenzamos nuestro paseo andando, hace un calor tremendo, aunque no más que los días anteriores, sabemos que en estas latitudes hace un verano sofocante, pero eso no quita que te siga sorprendiendo.

Más sorprendente es que son las 9.15 de la mañana y ya estamos en un 7Eleven para comprar un helado y tratar de refrescarnos un poco.

Nuestro primer destino marcado es el castillo de Hiroshima, que se encuentra en un parque a unos 15 o 20 minutos andando desde la estación. Es un bonito paseo que realizamos entre avenidas y calles más estrechas para empaparnos un poco más de la vida de esta ciudad.

En el parque puedes encontrar también restos de edificaciones antiguas que fueron destruidas durante las diversas guerras que ha sufrido esta zona. Pero sin duda alguna lo realmente interesante del parque es el castillo. El castillo fue construido hacia 1590 y destruido por la bomba atómica de 1945 como la gran mayoría de la ciudad.

Fue reconstruido tras la guerra reproduciendo fielmente el original. Acoge un museo de la historia de Hiroshima antes de la Segunda Guerra Mundial. La visita al museo no está mal, pero si tienes poco tiempo tampoco es imprescindible. Ver el castillo si que lo es, además es gratis visitarlo por fuera.

Es una reproducción de acuerdo, pero muy bien lograda lo que te da la posibilidad de ver realmente como eran estos castillos, los llamados Hirajiro o “asentados en una planicie”.

Los Viajes de Abarciela
Una vez visitado y fotografiado el castillo y los restos de sus fosos dirigimos nuestros pasos hacia lo que será el plato fuerte de nuestra visita de medio día a Hiroshima, la cúpula de la bomba atómica (Cúpula de Genbaku) y el cercano Parque de la Paz.

Emprendemos nuestro paseo de 10 o 15 minutos desde el castillo hasta la cúpula de la bomba atómica y seguimos disfrutando de lo mejor del viaje que es ver la vida real de la gente, hasta ahora esta es nuestra zona más “rural” del viaje y nos encontramos con una encantadora pareja de agricultores vestidos con su “uniforme” tradicional, todo un lujo.

Acercándonos al parque lo primero que nos encontramos es la cúpula, una vista impresionante sin duda, hemos visto cientos de fotos durante toda nuestra vida, pero nada como verla en directo, es realmente impresionante y tiene el aliciente de ser Patrimonio de la Humanidad declarado por la Unesco.

Es el punto más al norte del Parque de la Paz, el plato fuerte de Hiroshima sin duda, tienes la mayoría de cosas importantes que ver englobadas en este recinto. Como nuestra visita fue el 4 de Agosto pudimos ver cómo se llevaban a cabo todos los preparativos para la conmemoración de la caída de la bomba el día 6 de Agosto, un acto que atrae a millones de japoneses y visitantes de todo el mundo.

Los Viajes de Abarciela
Tras observar la cúpula detenidamente nos dirigimos a dar un paseo por el resto del parque visitando sus monumentos (erigidos tras la bomba atómica); en este parque puedes encontrar la Estatua de los Niños de la Bomba Atómica, monumento erigido en honor de Sadako Sasaki, niña que enfermó de leucemia a consecuencia de la Bomba Atómica y que con el deseo de vivir, comenzó el Senbazuru, antigua creencia japonesa de que al realizar mil grullas de papel se cumplen los deseos de quien las realiza.

La niña falleció antes de terminar las 1.000 grullas pero se creó una asociación para conseguir los fondos necesarios para erigirle este monumento, el Monte Memorial de la Bomba Atómica, con las cenizas de 70.000 víctimas no identificadas, el Cenotafio Memorial, con la inscripción “Descansad en paz, pues el error jamás se repetirá”, la Llama de la Paz, que permanecerá iluminando hasta que la amenaza de aniquilación nuclear deje el planeta Tierra, la Campana de la Paz, que los visitantes pueden tocar en honor a la paz mundial, la Sala Nacional Memorial de la Paz de Hiroshima, que incluye la Sala de la Memoria con una reconstrucción de 360º de Hiroshima después de la bomba, formada por 140.000 ladrillos (el número de víctimas hasta el final de 1945) que es una visita interesante, además de gratuita, donde no gastarás más de 10 o 15 minutos, las Puertas de la Paz, cinco puertas de cinco metros de altura con la palabra “paz” escrita en varios idiomas y por último el Museo de la Paz de Hiroshima, para nosotros de visita obligada sin duda.


Tras nuestro paseo por este agradable y a la vez impresionante parque nos dirigimos al Museo de la Paz, nuestra última visita en la ciudad de Hiroshima. Más de un millón de personas visitan este museo cada año. Es un recuerdo viviente y “doliente” de lo que ocurrió en este lugar hace ya casi 66 años y un intento de llevar el deseo de que una tragedia como esa no vuelva a ocurrir jamás a todo el mundo.

El museo se divido en dos plantas dónde vas viendo diferentes cosas desde reproducciones de cómo era Hiroshima justo antes y justo después de la bomba a narraciones de los supervivientes o retazos de vida que quedaron paradas en ese mismo instante. Son sobre todo, muy impresionantes los elementos de cristal fundidos por el calor de la explosión. En general se puede pensar que el museo es algo duro y macabro, pero es sin duda por su afán incombustible de conseguir que una tragedia como esta no vuelva a ocurrir.

Los Viajes de Abarciela
Todavía es una hora muy buena, hemos adelantado casi una hora de nuestro horario previsto en las visitas debido sin duda alguna al sofocante calor que ha hecho que no perdiéramos un minuto en el exterior, sólo lo estrictamente imprescindible.

Nos dirigimos de nuevo dando un agradable paseo hasta la calle principal de Hiroshima donde tomaremos el tranvía número 2 que nos llevará por una ruta panorámica cruzando toda la localidad hasta el embarcadero de Miyajima-guchi donde podremos tomar el Ferri hasta nuestro siguiente destino, la isla de Miyajima, uno de los destinos que más nos han gustado en este viaje.

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Que hacer y ver en Kamakura

Que hacer y ver en Kamakura

 

Hoy nos toca visitar la localidad de Kamakura, situada a unos 50 km al suroeste de Tokyo. Es una ciudad rodeada de montañas por todos los lados menos uno que está abierto al mar y que le da su maravillosa playa y lo hace uno de los destinos turísticos preferidos por los habitantes de Tokyo. Se tarda en llegar poco más de una hora desde Shinjuku gracias nuevamente al JR Pass.

Kamakura cuenta con dos estaciones, Kamakura y KitaKamakura. Nosotros planeamos bajarnos en Kamakura porque queremos recorrer la ciudad en bicicleta y junto a esta estación hay una empresa que las alquila.

Tras llegar y bajarnos del tren nos dirigimos directamente a alquilar la bicicleta. Aquí nos dieron un mapa, aunque ya contábamos con otro de la oficina de turismo.

Kamakura tiene un buen tamaño para pasearla en bicicleta y además no cuenta con demasiadas cuestas pese a estar rodeada de montañas como hemos dicho.

La ciudad cuenta con numerosos templos, aunque no los visitaremos todos, pues hoy es para nosotros una jornada de medio descanso, aprovechando que estamos en una localidad con playa vamos a tratar de tener un día relajado, pues estamos algo cansados.

Con nuestra bicicleta de alquiler nos encaminamos a dar una vuelta por la localidad, paramos con un amable señor que nos indicó en el mapa todo lo que había que ver en la ciudad y lo que no nos podíamos perder, eso sí, el buen hombre no sabía nada de inglés ni nosotros de japonés, pero la verdad que nos entendimos estupendamente.

Puesto que estábamos cerca nos encaminamos al Hase-Dera Temple donde dejamos aparcadas nuestras bicicletas. Entramos en el templo y recorrimos su jardín, sus diversos edificios y subimos a sus miradores, tiene varios, uno muy bonito con mesas y maquinas de vending desde puedes observar toda la bahía de Sagami.

Kamakura

Al lado de este mirador hay un templete donde puedes refrescarte con agua vaporizada, que con el calor que hacía agradecimos bastante. En este templo, hay muchas figuritas que protegen las almas de los niños no nacidos o fallecidos antes que sus padres.

Al ir a salir del templo te encuentras con una sorpresa, la gruta Benten-kutsu con figuras budistas que cuentan una historia, aunque en esta ocasión no encontramos quien nos la pudiera contar, aunque el lugar es agradable se hace algo claustrofóbico a poco que tengas un tamaño estándar europeo, puesto que en algunos tramos hay que andar agachado.

Por lo que pudimos ver allí, parece ser que dentro de la gruta hay una diosa ligada a la fertilidad, y fuera de la gruta la gente deja sus deseos en unas tablillas llamadas EMA, tanto para ellos como para sus seres más queridos para que la diosa les sonría y les de descendencia.

Al salir volvimos a tomar nuestras bicicletas y nos encaminamos al lugar por excelencia de Kamakura, ese que nadie puede dejar de visitar, se trata del Kotokuin Temple que alberga el Gran Buda de Bronce de Kamakura uno de los más grandes de Japón.

La visita es agradable y el buda impresiona, casi tanto como el de Nara. En este caso está al aire libre, pues el templo que lo albergaba quedó destruido y desde entonces el Gran Buda de Kamakura ha estado expuesto a la intemperie. Se puede visitar el interior del Buda, es algo curioso aunque sin mayor trascendencia, no hay mucho que ver desde dentro pero tiene su aquél eso de haber estado dentro del Buda.

Estamos cansados como ya hemos dicho, así que decidimos dirigir nuestros pasos, bueno, nuestras pedaladas, hacia la playa de Kamakura. Esta localidad cuenta con dos playas, Yuigahama Beach y Zaimokuza Beach, nuestro paseo discurre por ambas.

Es verano, hace calor y la playa está sorprendentemente llena. Nos llama la atención el contraste de la cantidad de gente que van siempre tapados hasta arriba y las mujeres que usan paraguas para evitar el sol y ver ahora aquí un montón de gente en bañador tomando el sol y paseando por la playa al más puro estilo español.

De hecho la playa nos ha recordado mucho a casa, arena fina, mucha gente jugando a las palas o al balón y chiringuitos, montones de chiringuitos donde sentarte a comer o a tomar algo fresquito. Sólo nos había faltado que nos hubieran puesto paella para comer.

Al otro lado de la carretera de la playa nos encontramos con varios locales al estilo de las playas californianas o hawaianas, suponemos que tienen mucha influencia de estas zonas.

En conclusión la playa de Kamakura nos ha parecido una mezcla entre una playa española y una californiana… en este punto no se si pensar que los raros somos nosotros o que estos japoneses están locos que diría Obelix de los galos.

Tras la visita a la playa y el merecido descanso continuamos con nuestras bicicletas visitando la ciudad y terminamos nuevamente al lado de la estación donde devolvimos las bicis, aprovechamos para comprar provisiones en un mercado cercano y un estupendo Frapuccino en el Starbucks cercano para emprender nuestro viaje de vuelta a Tokyo con la JRCompany.

Ponto – Cho, Teramachi-dori y Shinkyogoku-dori – Kyoto

Ponto – Cho, Teramachi-dori y Shinkyogoku-dori – Kyoto

Tras la visita del fascinante mercado de Nishiki Ichiba nos tomamos un merecido descanso en una agradable cafetería donde tomamos una soda de melón que estaba realmente buena y un batido o leche malteada de fresa  que lo único bueno que tenía era la nata por encima.

Tras un rato donde recuperamos fuerzas decidimos seguir nuestro paseo y dirigir ahora nuestros pasos a las galerías comerciales Teramachi-dori y Shinkyogoku-dori que vienen a ser lo que ahora quieren poner de moda en España de los centros comerciales al aire libre.

Son dos calles peatonales paralelas entre ellas y perpendiculares a Nishiki Ichiba donde puedes encontrar tiendas de ropa, complementos, restaurantes, cafeterías, etc. Es una zona muy agradable pues está cubierta aun siendo calle, de forma que no pasas demasiado calor en verano y si llueve no te mojas.

Además esparcidos entre las tiendas encuentras auténticas preciosidades como un templo al lado de un cementerio, donde pasamos un agradable rato de relax huyendo un poco del tremendo bullicio que tienen estas calles. Lo realmente magnífico es que estés a 10 metros del bullicio y no se oiga nada.

Volviendo a la calles comerciales, hay tiendas de todo tipo, desde algunas donde puedes comprar los típicos dulces de Kyoto a otras donde puedes encontrar las últimas tendencias en moda techie o aquellas donde puedes comprar cosas más útiles como ropa interior. Es un conglomerado de tiendas y locales de restauración. Como a la mitad de las calles te encuentras con una plaza que sirve de eje de unión entre las dos calles donde hay terrazas para sentarse a tomar algo y una encantadora tienda de mascotas.

Tras la visita a la zona comercial llegamos hasta el ayuntamiento de Kyoto, un edificio imponente pero que decepciona un poco, en una ciudad como esta, llena de templos y jardines no esperas que el edificio del ayuntamiento sea un gigante de hormigón y cristal, pero bueno, como pillaba de paso hacia Ponto-Cho, pues tampoco nos quejamos demasiado. Esta zona media entre Teramachi-dori y Shinkyogoku-dori y Ponto-Cho no es especialmente bonita, pues hay muchos edificios modernos y hoteles, pero bueno, se hace amena viendo pasar gente y coches.

Enseguida llegas a Ponto-Cho zona donde, si tienes mucha suerte, podrás ver alguna auténtica Geisha. Es en esta zona junto con Gion donde se encuentran las casas tradicionales de té y por tanto donde puedes encontrarte con este singular personaje de las Geishas.

En esta zona se ve arquitectura tradicional japonesa, calles estrechas sin tráfico, casas bajas de madera que en la planta baja albergan locales casi todos de restauración. Es un lugar fantástico si pasas por aquí a la hora de comer o cenar, tienes multitud de establecimientos de distintos tipos y precios.

Los Viajes de Abariela

El pasear por estas calles te deja entrever cómo era la vida en la ciudad de Kyoto hace unos años, me ha recordado mucho a la película Memorias de una Geisha, aunque ya se que no se rodó casi nada aquí, pero no he podido remediarlo, callejones estrechos, niños correteando, y muchas mujeres vestidas con el tradicional kimono.

Muchos de los restaurantes que están en la calle principal guardan una sorpresa para el inquieto visitante, y es la maravillosa terraza que te permite cenar con vistas al río y al vecino barrio de Gion, otra de las maravillas de Kyoto hacia la que encaminaremos nuestros pasos en breve, no sin antes parar a tomar un dulce típico en una de las muchas tiendas que hay antes de cruzar el río.

 

Nishiki Ichiba – Mercado de comida de Kyoto

Nishiki Ichiba – Mercado de comida de Kyoto

Para nosotros, junto con los templos este era uno de los grandes atractivos de Kyoto, conocido como “la Cocina de Kyoto”. Nos encanta visitar los mercados locales de comida allá donde vamos y en Japón no podía ser de otra manera. Todo el mundo habla de Tsukiji (Mercado de Pescado) de Tokyo que también visitaremos en este viaje, pero a nosotros nos apetecía especialmente la visita a este otro mercado, más pequeño y más tradicional.

El mercado de Nishiki permanece abierto entre las 9 de la mañana y las 5 de la tarde. No tiene un día de cierre aunque según nos indican hay puestos que cierran los domingos o los miércoles, así que si es posible es mejor evitar esos días para ir.

Kyoto es una ciudad relativamente pequeña, de forma que se puede llegar andando al mercado dependiendo del punto de salida, si no siempre se puede llegar en autobús o en metro, la calle del Mercado corre paralela a Shijo-dori, una manzana al norte de Shijo-dori.

Se puede llegar a pie en menos de cinco minutos de la estación de Shijo en la línea de metro Karasuma (4 minutos desde la estación de Kyoto) o en las estaciones de Karasuma o Kawaramachi de la línea Hankyu, todo depende desde dónde parta nuestro camino.

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En Nishiki Ichiba hay algo más de 100 puestos repartidos por unos 400 metros de calle, (aquí podéis ver un poquito más http://www.kyoto-nishiki.or.jp/english/). Puedes encontrar absolutamente todo lo que se te ocurra en cuanto a comida se refiere.

Pescado fresco o seco, carne de buena calidad, una buena representación de dulces típicos japoneses y también hay una gran variedad de lugares donde puedes comer algunas de las especialidades del mercado. Nosotros aprovechamos para recargar fuerzas en un puesto de Takoyaki (unas bolitas de pulpo), ya que nos gustan mucho y todavía no habíamos comido en este viaje.

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El Nishiki Ichiba es una calle larga y estrecha que discurre de Oeste a Este y queda relativamente cerca de zonas como Gion o Ponto-cho, lo que permite unirlas para dar un agradable paseo. Aunque yo recomiendo seguir el paseo por Teramachi-dori y Shinkyogoku-dori dos calles comerciales muy cercanas y perpendiculares a Nishiki Ichiba donde puedes encontrar muchas tiendas de ropa y complementos.

Nishiki Ichiba es un mercado tradicional, con productos locales de la región, lo cual le da una calidad muy importante a la mayoría de productos que aquí se pueden comer. Es un mercado diferente a los que se acostumbra a ver en occidente, lo que lo hace una visita muy atractiva para cualquier persona que visite Kyoto.

Para nosotros es imprescindible, gracias a los mercados consigues conocer mucho más a las personas del lugar que visitas, tienes un acercamiento a su alimentación más tradicional y así puedes huir un poco de la comida típica para turistas. Además en este tipo de mercados la mezcla de olores suele ser muy interesante.

Ryokan Sakura en Kyoto

Ryokan Sakura en Kyoto

Para nuestra estancia en Kyoto hemos decidido optar por alojarnos en un Ryokan o alojamiento tradicional japonés. En este caso nos hemos decidido por el Ryokan Sakura por su buen precio y muy buenas opiniones en internet sobre él, así como por su ubicación cercano  a la estación de Kyoto, teniendo en cuenta lo que vamos a viajar desde aquí, nos interesaba algún alojamiento cerca de la estación.

Los Viajes de Abarciela

Este Ryokan es un pequeño alojamiento familiar que cuenta con unas pocas habitaciones de tipo occidental aunque sin duda ninguna el gran atractivo lo tiene en las habitaciones tradicionales japonesas, que es donde nosotros pretendemos alojarnos. Las tienen con y sin jardín privado. Nosotros nos hemos decidido por las más económicas, las que carecen de jardín.

El Ryokan se encuentra en una calle muy tranquila a pocos metros de la estación de Kyoto, así como de los templos de Nishi Honganji y de Higashi Honganji pero pudiendo aprovechar una calle tranquila sin casi tráfico para que nadie te moleste en tu descanso.

Es un alojamiento tradicional, es pequeño, tiene pocas habitaciones y un trato cercano y familiar. Las personas que te atienden hablan inglés correctamente y algunos de ellos chapurrean algo de español, lo que no deja de ser llamativo en este país, es de los pocos lugares donde nos hemos encontrado con gente que hable español.

Los Viajes de Abarciela

El Ryokan no cuenta con muchos servicios, aunque sí que cuenta entre ellos con dos ordenadores con acceso a internet de forma gratuita, lo que es de mucha ayuda, la verdad. También cuenta con información completa del lugar y los alrededores del hotel, así como un servicio de préstamo de libros y guías de viaje mientras dure tu estancia que es muy agradable.

Llegamos un poco antes de la hora que tienen previsto para la entrada, pero aún así pudimos ocupar la habitación, pues ya estaba lista. Nos sorprendió que nos acompañaran a la habitación al más puro estilo hotel de lujo, para enseñarnos todo y su funcionamiento.

La habitación era realmente encantadora, tradicional japonesa, con tatami y todo. Se veía bastante nueva y bien cuidada y muy limpia. Al entrar a la habitación tienes espacio donde descalzarte y dejar los zapatos, luego ya tienes armarios donde guardar ropa y donde se guardan los futones donde dormiremos.

Los Viajes de Abarciela

El espacio de la habitación es amplio, nos ha sorprendido mucho, tiene televisión LCD y una mesa con espacio para dos personas. Así mismo cuenta también con una especie de terraza o espacio de almacenamiento donde puedes dejar las maletas y mantener así la habitación completamente ordenada.

Cuenta con un espacio de tocador y un baño completo que no tiene un tamaño grande, pero es suficiente sin duda alguna. Sólo un par de peros y son que los pasos de las puertas son bastante bajos, lo que nos ocasionó algún que otro golpecito y que la televisión sólo estuviera en japonés, hubiera sido perfecto que hubieran tenido programas en inglés al menos.

Por lo demás la estancia en el Ryokan ha sido magnífica, la experiencia de dormir en el suelo toda una experiencia en el viaje, al igual que tener que prepararte la cama al estilo tradicional cada día.

Los alrededores de este Ryokan sin ser la alegría de la huerta, si disponen de algunas tiendas y restaurantes donde encontrar todo lo que necesitemos durante nuestra estancia.

Que hacer en Kyoto en 2 dias

Paseando alrededor de la estación de Kyoto

Aprovechando que tenemos nuestro alojamiento, el Ryokan Sakura, en la zona de la estación de Kyoto, vamos a hacer una recapitulación de aquello que se puede visitar dando un paseo por esta zona.

Obviamente no podemos olvidarnos de la propia estación de Kyoto, magnífico exponente arquitectónico de esta ciudad a caballo entre lo tradicional y lo moderno. Este edificio pasa por ser uno de los más grandes de la ciudad además de uno de los más modernos.

En su interior podemos encontrar, además de la estación de trenes y de Shinkansen, varios centros comerciales, restaurantes, tiendas, cines e incluso un lujoso hotel; además se encuentran aquí varias oficinas del gobierno municipal de Kyoto, incluida la oficina de Información y Turismo donde pueden atenderte incluso en español (tienen mucho personal multilingüe).

Ya desde que llegas y te bajas del tren el edificio de la estación impresiona, pero impresiona más aún si cabe por fuera, es un gigante de hormigón y cristal, diseñado de forma elegante y muy funcional. Aquí podéis descargar algunos mapas de la estación.

Justo a la salida de la estación por la puerta principal te encuentras con la dársena de autobuses más grande que yo haya visto, hay montones de ellas. Desde aquí salen autobuses a todas las partes de la ciudad y a buena parte de las ciudades de alrededor. Justo enfrente también puedes observar la torre de Kyoto, una impresionante torreta de telecomunicaciones visible casi desde cualquier parte de esta zona de la ciudad pues es el edificio más alto.

En los bajos de la torre puedes encontrar galerías comerciales con varios establecimientos y restaurantes locales con precios de menú del día muy ajustados. Comimos un menú bastante completo por sólo 3,50 €.

Por las calles aledañas a la estación de Kyoto puedes encontrar muchos restaurantes y supermercados pues es una zona donde se entremezclan las oficinas y los edificios residenciales.

Justo enfrente de la estación hacia la izquierda, en Shin-machi Dori puedes encontrar un magnífico y muy surtido supermercado al inicio de la calle donde puedes comprar todo lo que necesitas para comer, desde un bento a un precio estupendo a los ingredientes necesarios para preparar cualquier comida, eso sí, nos da la sensación que por aquí pasan pocos occidentales para comprar :)

Siguiendo por nuestro paseo por esta zona de Kyoto, nos encontramos con algunos templos y jardines dignos de mención. Nuestros pasos se dirigieron en primer lugar al Shosei-en Garden también conocido como Kikoku-tei (“terreno de naranjos”) que está localizado a pasos del templo Higashi Hongan-ji y a unos 10 minutos andando de la estación de Kyoto, es un jardín tradicional japonés con varias casas de té, un gran estanque, una pequeña cascada, piedras y árboles y plantas que están en flor durante todo el año.

Tras esta visita nos dirigimos hacia el cercano Higashi Hongan-ji Temple a través de unas encantadoras callejas que en unos minutos te llevan hasta el templo, que es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Se puede acceder dentro del templo, eso sí, hay que dejar los zapatos fuera y entrar descalzo, en caso que no quieras dejar los zapatos, tienen unas bolsas en la entrada donde puedes poner tus zapatos y llevarlos contigo.

Desde aquí cruzamos unas cuantas calles con mucho encanto y casas tradicionales japonesas hasta Horikawa Dori, una gran avenida donde se encuentra situado el Nishi Hongangi Temple, también es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Ya la entrada es majestuosa y no te puede dejar indiferente. Está en una gran avenida de la ciudad, con una puerta de entrada gigantesca que da acceso al templo. Es un templo compuesto de varios edificios bien cuidados y conservados.

La sala de oración es magnífica y muy grande, una de las más grandes que hemos visto hasta ahora. Hemos podido observar muchos monjes en este templo, muy agradables y colaborativos que te explican todo lo que estás viendo.

Dentro de las salas y pasillos cuentan con magníficas tallas y esculturas de muy diversa índole que merecen la pena una vista, aunque sea rápida. Y también hemos de decir que nos ha encantado su fantástica torre de la campaña aunque queda algo escondida en el lateral del templo detrás de uno de los edificios. Pero si vas a ver el templo, debes de ir a ver la campana es muy bonita e impresiona por el tamaño y la cercanía con la que puede verse.

Aunque ya lo hemos comentado en esta zona hay que recomendar a todo el mundo que recorran las calles que se incluyen en el cuadrado entre Horikawa Dori, Shichijo Dori, Shiokoji Dori y Kawaramachi Dori.

Es toda una zona residencial con casas tradicionales de una o dos plantas en la que puedes ver la vida de la ciudad a un ritmo mucho más pausado y tranquilo. En esta zona también puedes encontrar muchos alojamientos, sobre todo del tipo tradicional como el Ryokan Sakura donde nosotros nos hemos alojado y que recomendamos por situación, relación calidad-precio y amabilidad de sus trabajadores.

Que hacer en Kyoto en 2 dias

Un día maratoniano en Kyoto

Bueno, hoy vamos a ver algunas de las atracciones más interesantes en Kyoto y a demostrar en propias carnes que es imposible visitar esta magnífica ciudad en un solo día. Lo teníamos claro desde el principio, primero por las cosas que ver alrededor de Kyoto como Nara, Osaka , Hiroshima o Miyajima pero sin duda alguna tampoco da tiempo a ver en un solo día los monumentos más importantes de esta maravillosa ciudad.

Aún así hoy tenemos por delante un día bastante largo y eso que es nuestro último día en Kyoto antes de regresar a Tokyo para continuar con nuestro viaje. El primer consejo si queréis ver muchas cosas en Kyoto es que compréis un pase diario para el autobús, no es barato, pero tampoco tiene un precio prohibitivo y os hará ir más tranquilos.

Hay que recordar que en Kyoto, al igual que en otras ciudades de Japón, aunque no en todas, se entra en el autobús por la puerta de atrás y se sale por la de delante, se paga al salir y has de hacerlo con el importe exacto, aunque también cuentan con máquinas de cambio dentro del autobús ya que el conductor no toca el dinero.

Comenzamos el día temprano, llevamos las mochilas a la estación de Kyoto donde las dejaremos en las taquillas de la primera planta (las que están más cerca de la entrada al Shinkansen) mientras aprovechamos nuestra visita en nuestro último día en Kyoto.

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Volvemos a salir del edificio de la estación de Kyoto que nos sigue pareciendo majestuoso y nos dirigimos a la dársena de los autobuses donde tomaremos el número 5 que nos llevará a nuestro primer destino del día, el Ginkakuji Temple más conocido como Templo de Plata.

Nos bajamos del autobús no muy lejos del Ginkakuji Temple, lo justo para dar un pequeño paseo y disfrutar de los alrededores antes de llegar al templo. La calle de subida hacia el templo es muy bonita y entrañable, llena de tiendas y puestos donde comprar recuerdos o donde comprar algún refresco, pues aunque es temprano el calor empieza a hacer acto de presencia con fuerza.

Llegamos arriba de la calle donde se encuentra la entrada al templo, pagamos la entrada y nos dirigimos hacia dentro para disfrutar de este magnífico templo y sus jardines Zen, que sin duda son preciosos y merece la pena la visita. Lo que es el edificio del templo decepciona un poco, pues no es de plata, aunque si es bonito y muy vistoso, pero sin duda lo mejor de este templo son los jardines Zen, nos han encantado, así como los cercanos bosques de Bambú.

Este templo forma parte del conjunto de Monumentos históricos de la antigua Kioto (ciudades de Kioto, Uji y Otsu) declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994.

Una vez hecha esta visita nos dirigimos de nuevo por la calle hacia abajo hasta el cruce donde habíamos visto que indicaba hacia El paseo del filósofo o Tetsugaku no Michi. Este paseo es peatonal y va paralelo al canal que se ve desde el cruce.

Te lleva desde Ginkakuji Temple hasta Nanzen ji, aunque nosotros no lo hicimos entero e hicimos nuestra propia variación, como siempre. Este paseo se llama así debido a Nishida Kitaro, filósofo y profesor de la Universidad de Kyoto.

Toda esta zona es muy tranquila, rodeada de cerezos que suponemos en su época de floración harán de este paseo un espectáculo único. La zona es muy tranquila y silenciosa, se pueden observar casas y algunos negocios tradicionales así como cafeterías muy bohemias y muy bonitas, o al menos a nosotros nos lo parecieron.

Como nos gustaba el vecindario, decidimos perdernos por sus calles en lugar de continuar por el paseo hasta llegar a una avenida grande donde tomar el siguiente autobús. Vimos muchas casas tradicionales, de las que estamos acostumbrados a ver en la tele, casi todas de dos plantas y con pequeños espacios para los coches.

Tomamos en autobús que nos llevaría a nuestro próximo destino, el Palacio Imperial de Kyoto. El palacio está dentro de Kyoto Goyen un recinto amurallado que también contiene unos magníficos jardines. Se incluyen varios edificios, aunque hoy están cerrados y no hemos podido verlos por dentro, parecen ser muy bonitos.

Aprovechamos para ver los edificios desde el exterior y dar un agradable paseo por los jardines, con tan buena suerte que entre los arboles vislumbramos un lago donde está teniendo lugar una sesión de fotos de una Geisha que nos comentan está haciendo las fotos para su promoción. Se ve que todo evoluciona y esto no iba a ser menos.

Salimos de los jardines por el lado contrario al que entramos y tomamos un autobús que nos llevará hasta Nijo Castle.

Desde aquí tomamos otro autobús (no diréis que no estamos aprovechando el pase diario) que nos llevará hacia la visita más esperada del día, el fantástico Kinkakuji Temple con su Golden Pavilion, algo que sin duda nadie debe dejar de visitar en una visita a Kyoto.

El templo está enclavado dentro de un parque precioso, dado la hora que es hay mucha animación y mucha gente por el parque, nosotros aprovechamos para sentarnos a beber algo fresquito a la sombra antes de entrar a ver el templo. El día está siendo muy caluroso y no hay que olvidarse de hidratar bien el cuerpo.

Que hacer en Miyajima

Visitando Miyajima

El Tranvía número 2 de Hiroshima te deja en el muelle de Miyajima-guchi desde donde se toma el Ferry a esta maravillosa isla, también conocida como Itsukushima o como la “isla de los templos”.

Es media mañana larga, todavía no hemos comido, lo haremos en la isla, y nos dirigimos hacia el Ferry de la JR que también está incluido en el JRPass. Tenemos suerte, hay uno a punto de salir que todavía no está completo así que nos subimos sin colas ni esperas. El trayecto dura apenas 10 o 15 minutos, no sabría decirlo, fuimos tan entretenidos viendo el maravilloso paisaje y el Tori Flotante que no nos dimos ni cuenta del viaje.

Llegamos a Miyajima con muchas ganas de ver lo que tenía por ofrecernos, nada más salir del ferry enseguida te encuentras con los primeros ciervos, muy simpáticos. Pero por la hora ya vamos teniendo hambre además pensamos que es importante comer lo primero para luego tener todo el tiempo disponible para nuestra visita.

Hay muchos lugares para comer en la isla, casi todos al lado de la terminal del Ferry. Nosotros decidimos entrar en un restaurante de Okonomiyaki (también conocido como Pizza Japonesa), en el restaurante tienen dos tipos de plato, una al estilo de la isla y otra al estilo Kansai.

La diferencia fundamental es que uno tiene noodles y el otro tiene mucha más col, digamos que es más sano el estilo Kansai, pero pedimos uno de cada para probar. El trato en el restaurante fue estupendo y la comida muy buena a la par que barato.

Tras llenar el estómago y recuperar fuerzas comenzamos nuestro paseo por esta maravillosa isla. Vamos paseando por la calle viendo tiendas a un lado y mar a otro, viendo en el camino varias manadas de ciervos que por la hora y el calor están tratando de descansar en las sombras. Lo primero importante que vemos es el Tori flotante, signo inequívoco de la isla. Tenemos la marea alta y la visión es impresionante, más tarde lo veremos con marea baja.

Los Viajes de Abarciela
Esta isla está llena de templos, unos más turísticos que otros, el más conocido y que da nombre a la isla es el de Itsukushima al que además pertenece el Tori flotante. Pero sin duda alguna a mi el que más me ha gustado e impresionado ha sido el Daishoin, que está subiendo la colina que hay frente a este.

Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que ha sido el templo más bonito que hemos visto en todo el viaje. Además es un lugar donde se respira paz y tranquilidad, puedes ver sin prisa todos los edificios que componen el templo y sentarte a tomar un refresco en alguno de los asientos que hay repartidos por el templo, la principal ventaja es que aquí no sube casi ningún turista, mucho menos occidentales y causas cierto llamativo para los propios monjes que si te ven sentado se acercan a charlar contigo, lo que enriquece sobremanera cualquier viaje.

Además para llegar hasta aquí puedes tomar el camino más “turístico” a través de caminos en la montaña, desde donde tendrás unas vistas preciosas de la isla y de casi todos sus templos, así como de la pagoda de 5 plantas, otro de los grandes atractivos de la isla.

En estos caminos que surjan la colina te encontrarás con ciervos mucho más dóciles que los que hay abajo, supongo que porque no están tan acostumbrados a robar comida de los turistas. Aunque en cualquier caso los ciervos de esta isla son mucho más dóciles que los que te puedes encontrar en Nara, por ejemplo.

Los Viajes de Abarciela
Tras nuestra visita al templo Daishoin emprendemos la bajada de la colina por un lugar diferente al que subimos para encaminarnos hacia la pagoda de 5 pisos, que tampoco nos queremos perder, aunque ya hemos estado en China y hemos visto varias pagodas, ésta parece más grande y bonita que aquellas, así que tenemos muchas ganas de verla. Para llegar a ella volvemos a bajar hasta el templo Itsukushima y callejeamos un poco siempre para arriba para ir descubriendo la maravillosa isla y llegar hasta la pagoda y el templo Senjokaku que tiene al lado.

Los Viajes de Abarciela
La pagoda impresiona desde lejos, impresiona desde la playa y también lo hace desde su base, es una preciosidad de cinco plantas que nos deja casi sin palabras.
Continuamos callejeando por la isla, visitando algunas tiendas y hablando con algunos habitantes, es un lugar realmente maravilloso, primer reproche del viaje, no haber planeado pasar una noche aquí, no hay mucho que hacer, pero es un sitio realmente maravilloso y muy bonito que pensamos durante la noche, ya sin turistas tiene que ser un agradabilísimo lugar donde pasear bajo la luna llena que tenemos.
Para terminar nuestra visita, no podíamos olvidar nuestro lado más Friki y nos dirigimos a ver la Cuchara de madera más grande del mundo, que mide más de 5 metros de largo y que se encuentra en la calle de tiendas posterior.

Los Viajes de Abarciela
Tras eso tomamos el ferry nuevamente hasta Miyajima -guchi ya en Hiroshima desde donde tomaremos en esta ocasión un tren de JR que nos llevará a la estación de Hiroshima en poco más de 10 minutos, esta vez sin vistas de la ciudad más allá de las estaciones por las que pasa.

Los Viajes de Abarciela
La última combinación que hemos encontrado para volver a Kyoto es un Shinkansen que sale a las 20.05 de Hiroshima y te deja en Kyoto a las 21.48. Es un día largo, pero ha merecido la pena, la visita a Hiroshima ha sido buena, pero sin duda la visita a Miyajima ha sido magnífica.

Que hacer en Nara en un dia

Visitando Nara

Hoy nos hemos levantado temprano, un día más, para ir a visitar Nara, una población cercana a Kyoto en la que también hay muchos templos, casi todos agrupados en un enorme parque. Otro de los grandes atractivos de Nara son sus famosos ciervos que campan a sus anchas por dicho parque asediando a los incautos turistas.

Para ir de Kyoto a Nara elegimos una vez más el tren JR que no teníamos que pagar al tener la JR Pass. Hay dos trenes directos que llevan de Kyoto a Nara, uno más rápido y directo y otro digamos, local. Aunque la diferencia de tiempo no es demasiada entre uno y otro.

Ambos salen de la estación de Kyoto, el más lento desde la vía 10 y el más rápido desde el andén 8. Nosotros escogimos el más lento por el horario, el primero sale de Kyoto media hora antes y por la diferencia de tiempo empleado en el viaje nos interesaba más llegar temprano. El día de hoy promete ser apasionante pero muy cansado.

Llegamos a Nara a poco más de las 8 y media de la mañana, la estación de Nara es pequeña pero cuenta en la salida sur con un local encantador donde poder desayunar y reponer fuerzas para el día que nos esperaba. No pudimos desayunar en el Ryokan por nuestra temprana salida.

Tras el desayuno para recuperar fuerzas nos dirigimos hacia Sanjo Dori, lo que podría ser la calle comercial de Nara que nos llevará hasta el parque para visitar los templos. De camino al parque no podemos dejar de observar que un par de las calles perpendiculares a Sanjo Dori son utilizadas como mercado local así que nos aventuramos a explorar un poco.

Es temprano pero la actividad bulle por todas partes, todos los puestos están montados, las tiendas abiertas y la gente local dispuesta a realizar sus compras diarias mientras un par de occidentales despistados pasean por allí y se empapan de la cultura local. Qué le vamos a hacer, nos encantan los mercados, allá donde vayamos.

Tras el pequeño paseo llegamos por fin al primer templo, el Kofukuji, justo a la entrada del parque desde Sanjo Dori, este primer templo es bonito, pero nos ha recordado mucho a los templos de China, justo a su lado se encuentra una pagoda de 5 plantas que es muy llamativa, aunque toda esta zona está en obras, parecen estar adecuando toda la zona.

Aquí es donde observamos las primeras manadas de ciervos, es temprano y todavía están apaciguados, se les puede tocar y se comportan de forma agradable. Hay algunos niños japoneses jugando con ellos, es tan temprano que somos los únicos turistas que se ven por esta parte del parque.

Continuamos nuestro paseo a través del parque visitando el Museo Nacional de Nara donde hacemos una visita muy breve, estamos cerca ya de la gran visita del día y nunca mejor dicho, el Todaiji Temple, hogar del Gran Buda de Nara, el más grande del país.

Pero antes de llegar a este templo hicimos nuestra parada de rigor en una zona de tiendas donde compramos un par de recuerdos y algo para beber y avituallarnos pues el calor apretaba ya aún siendo todavía temprano. Mientras comíamos y bebíamos felices nos empezaron a rodear los “amables” ciervos de Nara a la espera de su premio, que a falta de otra cosa fue un mordisco en el mapa que llevaba mi marido y otro no tan simpático en mi trasero.

Tras nuestro encuentro, nos dirigimos finalmente a visitar al Gran Buda, ya nada más entrar impresiona el templo, nada que ver con lo visto hasta ahora, gran recinto, gran explanada en el centro, un gran edificio, bonito y majestuoso sin duda alguna. Aquí ya empezamos a ver algunos occidentales, sobre todo franceses.

La entrada en el edificio es increíble, nada más pasar la puerta te encuentras con el enorme Buda, impresiona sin duda. Lo observamos mientras le rodeamos y vemos todo el templo; preciosos detalles allá donde miraras, sin duda merece la pena sólo la visita de este templo.

A la derecha del Buda, hay una columna con un agujerito en el centro, ese agujero tiene el mismo tamaño que una de las fosas nasales del buda, unos 50cm.

Los japoneses creen que si se consigue atravesar la columna será iluminado y tendrán un sitio al lado del Buda, nosotros no lo intentamos, pero si que vimos los intentos de unos niños que lógicamente pasaron, y cuando ya nos íbamos, lo intentó una señora mayor, muy menudita pero la pobre con muy poca elasticidad ya, al final sacó las manos por el agujero y tuvieron que tirar de ella para que pasara, creíamos que se quedaba atascada…. Pero al final lo consiguió!!!

Al salir de este templo, nos dirigimos hacia arriba de la colina, al Nigatsu Do Hall. Una vez más nos encontramos solos en un templo en lo alto de una colina, como ya nos sucediera en Miyajima, y de igual manera que entonces nos encanta el sentimiento.

Soledad, silencio, tranquilidad y unas impresionantes vistas de todo Nara y de sus alrededores, con campos y montañas a lo lejos. Una preciosidad de Templo que no hay que dejar de visitar si vais a Nara, el Gran Buda es impresionante sin duda, pero el Nigatsu Do Hall, merece mucho más la pena, sentarte en uno de los bancos que hay junto al gong a ver el paisaje y disfrutar de esa tranquilidad maravillosa, no tiene precio sin duda alguna.

Los Viajes de Abarciela

Desde aquí emprendemos nuestro camino de regreso a la estación, no sin antes pasar a ver el Sangatsu Do Hall, el Katsuga Taisha Shrine y terminando nuestro paseo por el parque pasando de nuevo junto a la pagoda de 5 pisos.

De haber tenido más tiempo nos hubiera gustado alquilar una bicicleta y dar una vuelta más completa por el parque y seguramente haber visto más templos, pero el viaje va muy ajustado de tiempo y tenemos que emplear la tarde para visitar la cercana localidad de Osaka y su maravilloso castillo, recién restaurado que no podemos perdernos.